El planeta era azotado por sequías y hambrunas despiadadas. Los habitantes habían probado todos los subterfugios conocidos, e inventado otros tantos buscando cambiar el curso trágico de sus vidas. Uno, con mucha imaginación y no menos sed y hambre de poder, creo un Dios. Por coincidencia aquella misma tarde llovió.
Odues Ateop
Odues Ateop

No hay comentarios:
Publicar un comentario